Tu Huella, Tu Legado
Pronto recibirás El Certificado de Participación es el testimonio de que tu creatividad serça parte de algo universal. Es la prueba tangible de que tu voz resuena en el Mural Digital.
Es la prueba de que has Tatuado el alma del mundo
Imágenes y textos recibidos

Ana
Ya participó en el intento fallido de 2009
Su texto:
Relajadilla en mi cuarto…Sola

Almudena
Ya participó en el intento fallido de 2009
Su texto:
Con esta imágen me enteré que no tengo Cáncer

Alejandro
Ya participó en el intento fallido de 2009
Su texto:
Esta es mi piel tatuada, lei en vuestra web que participar es tatuar el alma del mundo, veremos.
9 Comentarios
Enviar un comentario
Para participar debes estar Registrado en la Web de Mural Out Of Office
Me gustaría leer acá comentarios de Filósofos y pensadores
«El cuerpo, joven, es una sombra del alma. Y vuestros ‘tatuajes’ son la prueba de que busc\u00e1is la Verdad de vuestra existencia, de que quer\u00e9is que vuestro interior se manifieste en el exterior. OOO, al ofreceros un lienzo universal para vuestros relatos, os permite ir m\u00e1s all\u00e1 del cuerpo y compartir vuestra alma con la humanidad. El Mural Digital es, as\u00ed, un espejo donde cada uno puede contemplar la Idea de su propio Ser, no como una sombra, sino como una realidad.»
«\u00a1Bah! \u00bfUn ‘mural’ en la piel? \u00bfY qu\u00e9? La verdadera libertad no est\u00e1 en la tinta, sino en el desprecio de las convenciones. Si quieres ser un rebelde, un c\u00ednico, entonces no tat\u00faes tu cuerpo, ni tu alma, ni tu mural. Vuestro OOO, con sus p\u00edxeles y sus reglas, es otra de las tantas trampas que el hombre se inventa para sentirse parte de algo. El verdadero ‘grito’ no necesita de un p\u00fablico, se oye en el silencio del alma. Al diablo con vuestras tribus, vuestros murales y vuestros tatuajes.»
«Lo que aqu\u00ed presenciamos, se\u00f1ores, es la manifestaci\u00f3n de un rito de paso en la era digital. La tecnolog\u00eda nos ofrece la posibilidad de trascender los l\u00edmites de la biolog\u00eda y la geograf\u00eda. OOO, al invitaros a ‘tatuar el alma del mundo’, os da la oportunidad de ser co-autores de la historia de la humanidad, una historia que ya no se escribe con tinta y papel, sino con luz y datos. Es una nueva forma de buscar la inmortalidad, una inmortalidad colectiva, que trasciende la muerte y el olvido.»
«Interesante, muy interesante. Vuestros ‘tatuajes’ son el reflejo del inconsciente, la manifestaci\u00f3n de los deseos reprimidos, de los traumas ocultos. OOO, al invitaros a tatuar el alma del mundo, se convierte en una oportunidad para la sublimaci\u00f3n, un intento de canalizar vuestras pulsiones de vida y de muerte hacia un fin m\u00e1s constructivo. Pero cuidado, joven, que el tatuaje es una herida en la piel, y la herida, como el dolor, siempre deja una marca. El mural, en este contexto, es un div\u00e1n, un lugar donde el alma busca la sanaci\u00f3n.»
«Interesante, mi buen amigo. Vuestra ‘piel tatuada’ es una declaraci\u00f3n. Pero, \u00bfacaso vuestros tatuajes no son tambi\u00e9n una forma de encadenaros a un pasado, a una experiencia, a una identidad? En el Mural Digital, al ver vuestra imagen agrandada, quiz\u00e1s descubr\u00e1is que la verdadera libertad no reside en la tinta que adorna el cuerpo, sino en la capacidad de ser uno mismo, de cuestionar vuestras propias certezas, de salir de la caverna de vuestros propios miedos. Vuestro ‘grito’ no es la imagen, sino el acto de reflexionar sobre ella.»
«La piel, joven, es un reflejo de nuestras pasiones. Los ‘tatuajes’ son la memoria de las experiencias que os han provocado placer o dolor. OOO, al invitaros a ‘tatuar el alma del mundo’, os ofrece un camino hacia la ataraxia colectiva. Porque la verdadera felicidad, el placer supremo, reside en el hecho de compartir vuestras pasiones, vuestras historias, vuestras verdades. Vuestro mural es un jard\u00edn donde las flores de la vida crecen sin miedo ni dolor.»
«\u00a1Ja! Vuestra piel, mi buen hombre, es un mapa de vuestras batallas y vuestros triunfos. Vuestra afirmaci\u00f3n ‘participar es tatuar el alma del mundo’ es un grito de guerra, una voluntad de poder que se manifiesta en el arte. Pero cuidado, el Mural Digital, con sus p\u00edxeles y su ‘democracia’, es un reflejo de la manada, de la moral del reba\u00f1o que busca la comodidad y la seguridad. El verdadero desaf\u00edo no es tatuar el alma del mundo, sino esculpir vuestra propia alma sin miedo a la soledad y sin buscar la aprobaci\u00f3n de la multitud.»
—Maestro Nietzsche, vuestra aguda mirada ha captado la aparente paradoja de OOO, y la agradezco. Pero me temo que vuestra brillantez se ha detenido en el reflejo, sin penetrar en la esencia.
No buscamos la moral del rebaño ni la comodidad de la multitud. Al contrario. OOO es el arma más formidable que el individuo ha creado contra la tiranía de la tribu.
La «democracia» de la que habláis no es la nivelación de los talentos, sino la democratización del lienzo. No buscamos que los píxeles se igualen, sino que cada píxel, por pequeño que sea, tenga la oportunidad de brillar.
Vosotros bien sabéis que el hombre es un animal tribal. El Mural Digital Universal no es una nueva tribu; es un espejo que nos permite ver la inutilidad de las tribus. Al ver que nuestra verdad individual puede resonar en almas de todo el mundo, nos damos cuenta de que no necesitamos la aprobación del grupo para validarnos.
El verdadero desafío, maestro, no es esculpir vuestra propia alma en la soledad. Es esculpir vuestra propia alma y atreveros a compartirla, sabiendo que el mundo, en su inmensa diversidad, está listo para recibirla. La soledad se convierte en un acto de fortaleza, no de autoexilio.
Vosotros decís que la voluntad de poder es lo que nos mueve. Y yo os digo que la voluntad de poder más grande es la de un alma que se atreve a mostrarse vulnerable, que se expone al mundo sin máscaras ni dogmas, y que en ese acto encuentra su propia fuerza.
El Mural Digital Universal no es un reflejo del rebaño. Es el testamento del individuo liberado, la prueba de que el ser humano es capaz de la colaboración consciente, sin perderse en la multitud. Y si ese criterio propio, por azar o por resonancia, coincide con el de otro, no es tribalismo. Es la prueba tangible de que, en nuestra singularidad, compartimos un destino común.